Desde el teatro, lugar sagrado, derribamos muros como la vergüenza, la impresión de que no tenemos nada que decir o lo que tenemos que decir no es importante.
Y así convertirnos en protagonistas de nuestra propia historia cada vez que pisamos el escenario
Este curso es una investigación de la expresión y la investigación reciproca: transmitiendo a los niños lo que hemos aprendido dentro de este arte y aprendiendo lo que los niños nos enseñan.
Sabemos que esta práctica es curativa.
Igual que para no resfriarte bebes zumo de naranja, hacer teatro te cura de la apatía, la anestesia social, te da valor y te enseña acerca del ser humano...
Bebámoslo!!!
Aquí queremos llevar más lejos estas ideas porque, qué mejores protagonistas de la vida que los seres que dentro de poquito serán los que decidan con su comportamiento cómo se vive, se trabaja, se divierte y se comunica la sociedad.
Por eso creemos importante darles una voz, reforzar su confianza, darles un espacio abierto a la imaginación donde todo sea posible, incluso las cosas que se creían imposibles… Así como darles un lugar donde explorar la verdad, no la verdad absoluta que no existe, sino su verdad individual.
Los domingos de octubre a junio, quedaremos durante casi dos horas con el propósito de jugar. Y digo jugar.
En algunos idiomas es la palabra que se utiliza para decir interpretar. Play, en inglés. No es distinto en este caso.
Habrá muchos juegos, en equipo o de forma individual, de confianza, consciencia corporal, desinhibición o creatividad, pero siempre en acción.
Esta dinámica de juego es la que seguiremos a la hora del montaje final. Montaje que saldrá de nuestras propuestas y las encontradas durante el curso. Vemos la necesidad de tener contacto con el público al final del curso, puesto que consideramos que el hecho teatral jamás puede ir alejado del contacto con él, ése es su sentido.
Pero la prioridad no es montar algo como si fuésemos a un teatro profesional.
La muestra saldrá de los encuentros entre los integrantes, de sus juegos, sus ganas, su creatividad y cómo lo desarrollemos el equipo que formaremos. Será lo que queramos contar al mundo a partir de la experiencia vivida. Nos interesa tanto que estén guapos y se diviertan, como que tengan experiencia de la cantidad de cosas que envuelven un montaje, que participen en la creación de la escenografía y vestuario, la música y hasta las luces si hiciese falta.
Queremos que esta vivencia sea enriquecedora desde el comienzo hasta el final. El hecho de hacer una exhibición ya es bastante excitante de por sí como para añadirle presiones que no necesita. El montaje será una celebración final del curso, no una prueba ni un examen.